Little Hands, creadores de sueños

Ya sabéis el interés que suscita en mí, el trabajo y las creaciones de los ilustradores, por este motivo, el otro día, investigando en este campo, descubrí una empresa de ilustración que me fascinó, se llama "Little Hands", y sus fundadoras, Marta Belo (arquitecta) y Leonor Feijó (fotógrafa) a través de sus diseños, nos trasladan a un mundo de ensueño y fantasía.
La empresa se creó en el año 2008 en Portugal y aunque sus diseños de murales infantiles decorativos, son su especialidad, con el tiempo han ido adaptándose a otro tipo de superficies, además han prestado su colaboración en otros campos, como el de la publicidad y el de la moda, trabajando para firmas tan prestigiosas como: Vogue, Estée Lauder, Christian Dior etc.
Cuentan con un extenso catálogo de ilustraciones para murales, que cualquier cliente interesado puede personalizar a su gusto, pudiendo elegir: tema, la extensión que va a ocupar... e incluso añadir un texto.
Sus diseños, evocan las historias de los cuentos clásicos infantiles, recrean atmósferas fantásticas, llenas de ternura, donde los personajes, muchos de ellos de fábula, se entremezclan en escenas y paisajes, creados con sutiles trazos y suaves tonalidades.



















Recibidores que dan la bienvenida

En la decoración de una casa, el recibidor, tiene una importancia vital, es la zona de la casa que como bien indica su nombre, nos recibe, nos da la bienvenida, aunque en algunos casos nos puede dar la sensación que nos "dan una patada", para que esto no suceda, hemos de ser conscientes de la importancia que tiene esta estancia como "carta de presentación" de nuestro hogar, es la primera impresión que nos llevamos y con la que proyectamos en nuestra mente la valoración general de una casa. En la decoración no es necesario invertir demasiado, muchas veces el color de las paredes, combinado con un bonito papel pintado, un pequeño mueble auxiliar, algún cuadro o espejo, velas... es suficiente para lograr esa atmósfera deseada a un precio asequible. Yo apuesto por la mezcla de estilos, la diversidad siempre enriquece cualquier decoración. Hay soluciones de todo tipo, para problemas de espacio, como en mi caso, lo mejor es encontrar un mueble ligero visualmente, yo opté por uno que combina metal y cristal, un concepto muy minimalista e industrial, pero que al combinarlo con piezas más rústicas en la decoración logré el equilibrio deseado. Con la combinación de estilos que antes os hacía referencia, se logran grandes efectos.  Os dejo algunas propuestas que me han parecido interesantes, personalmente me inclino hacia lo rústico, espero que os gusten.

Para espacios muy reducidos, la combinación de papel pintado, en las paredes, puede ser la solución perfecta. En estos dos casos diferentes, se ha optado por una papel a rayas horizontales.
Y, evidentemente, siempre optaremos por muebles de pequeño tamaño, como en esta propuesta.


Las imágenes que aquí aparecen las he tomado prestadas de Google, pero desconozco su procedencia, si alguna persona considera que son de su propiedad y no desea que las utilice, me lo puede hacer saber vía e-mail y procederé a retirarlas.








Un jardín Arts & Crafts

Reconozco ser una enamorada de los diseños de estampados de William Morris (1834-1896), aplicados a cualquier elemento o espacio, me parecen maravillosos. Descubrí a este diseñador polifacético, por casualidad, en un viaje a Inglaterra, por aquel entonces yo seguía con mi faceta de coleccionista de objetos de papelería, y en Londres, compré un papel de carta precioso que más tarde descubrí que pertenecía a este diseñador, muchos años después de aquello y tras haberlo estudiado en profundidad en la carrera, me sigue encantando. William Morris fue el fundador del movimiento Arts & Crafts, abogaba por la vuelta a la artesanía medieval frente a la producción en serie, luchaba por la creatividad y la belleza del entorno, frente a la máquina, toda una batalla, teniendo en cuenta que vivía en plena Revolución Industrial. Hoy, en el siglo XXI, sus diseños de estampados los podéis encontrar en cualquier objeto que imaginéis. Os presento algunos de ellos, yo tengo esta taza para desayunar. J'adore!
Mi taza
Funda para iPad
Funda móvil
Y por supuesto en miles de telas maravillosas y papel pintado, para decorar cualquier estancia.
 
 
Aquí os dejo una pequeña selección de algunos espacios decorados con sus creaciones, para que veáis lo bien que quedan sus diseños en este estilo de decoración.
“Y de nuevo la palabra arte me lleva a plantearme mi última exigencia, y es que el ambiente material que nos rodee sea agradable, generoso y bello; sé que es una exigencia ambiciosa, pero les diré que, si no puede ser satisfecha, si toda comunidad civilizada no puede proporcionar ese ambiente a todos sus miembros, no quiero que el mundo prosiga; la existencia del hombre habrá sido mera miseria. "
(William Morris. Cómo vivimos y cómo podríamos vivir. 1887).














Una Navidad diferente

Aunque reconozco ser muy tradicional en estos temas relacionados con la Navidad, en primer lugar, por mi gusto personal en lo que a decoración navideña se refiere, y, en segundo lugar, porque mi hijo no comprendería una Navidad diferente a la que, año tras año, gira entorno a su abeto verde de 2 metros, el mismo que cada Navidad desempolvamos y acicalamos con sus mejores galas: bolas, muñecos, lazos, dibujos... no sé si será especialmente estético, pero, viendo a mi hijo disfrutar tanto con la decoración, como si este año me dice de colgar sus "Angry Birds", no problem!, pero, no por ello, pierdo la curiosidad y el interés, por otro tipo de decoración alternativa a la tradicional. Investigando un poco, he descubierto otras formas de decorar el árbol de Navidad, algunas opciones son de lo más ecológicas. ¿Os animáis?.

Babble




Packaging: I parte

Supongo que por deformación profesional, me fijo muchísimo en la presentación de los productos y sus embalajes, así que, no os extrañe, que en más de una ocasión, os hable del packaging en todas sus vertientes y aplicaciones, como en el día de hoy, que os quiero enseñar algunos tipos que he seleccionado, para la presentación de productos de panadería.             
Lo que más me gusta de este diseño, es que la punta del pan, tan apetecible siempre, (no sé vosotros pero yo todavía no he salido de comprar el pan del horno y ya he pellizcado esa parte, lo hago de forma 
sistemática), quede al aire, para hacerlo más accesible y encima haga de sombrero para David el Gnomo. Es genial!.
Este otro packaging no sólo cumple la función de mantener las galletas calientes hasta la entrega, sino que también evoca al horno tradicional de la abuela, y ancla el valor artesanal de las galletas. Esta idea se refuerza mediante el mecanismo por el cual las galletas salen de la caja, como si se tratara de la sustracción de un horno real.  (Fuente: The Brand Pack News)
Este último diseño, que os quiero presentar, a parte de contener un Pan saludable (Bantu Bread), es además solidario. Por cada barra de pan comprada otra será donada para alimentar a familias Bantú, una de las tribus africanas más pobres del planeta.


Aromas de Café

En una de nuestras tantas visitas a Madrid, tras la visita número 1000 al Museo del Prado y tras horas de perdernos por sus innumerables salas, por fin salimos a la calle con el claro objetivo de tomarnos un café, estábamos en ese cometido, cuando encontramos casi por casualidad este maravilloso local, que hoy os presento, a espaldas del Museo, y donde sin vacilar decidimos aterrizar para disfrutar de nuestros ansiados cafés. El lugar se llama " Murillo Café", se trata de un antiguo café de 1927 renovado, donde han sabido preservar detalles de la época como: el suelo hidráulico, combinándolos con otros elementos clásicos e industriales, en definitiva una equilibrada mezcla, que otorga al actual espacio un marcado carácter y personalidad. 
Nosotros nos sentamos en los taburetes de cuero, justo en la barra del fondo, más concretamente en el rincón de la derecha de la foto, un lugar de lo más íntimo para hablar plácidamente en pareja. Otra cosa
que destacaría es la cantidad de ramos de flor natural y plantas que decoraban todo el espacio, me pareció un detalle encantador.
Así que ya sabéis si os apetece tomar un café, una cañíta o cenar de "picoteo" por Madrid no dudéis en visitar este sitio, os encantará.


Au nom de la rose

Hoy, paseando por las calles de mi ciudad, y con las primeras sensaciones de frío abrazando mi cuerpo, he recordado mi viaje a París, fue en Enero de este mismo año, era mi cumpleaños y ¿qué mejor ciudad, que París, para celebrarlo con mi marido?. Necesitaría 3 o 4 entradas para resumir todo lo que: viví, sentí, visité, disfruté... así que, poco a poco, y, por temáticas, os lo iré contando en diferentes post. Hoy quiero centrarme en un punto: Montmartre y las rosas, sí, habéis leído bien, las rosas. 
Paseando por Montmartre, (todo dicho de paso, una de las zonas que más me gustó de París, por sus calles empinadas, sus comercios tradicionales, sus aromas, su ambiente bohemio... todo aquello me hipnotizaba) llegamos a la Rue Lepic, una calle muy conocida y 
transitada, por su más que destacada aparición en la película "Amélie". Allí fue, donde los aromas comenzaron a mezclarse en el ambiente: queso, pasteles, pescado... y es que en esa calle tan pintoresca, lo que llamaba la atención eran sus comercios totalmente abiertos al exterior, pese al frío que hacía en esas fechas, los productos se exponían en la calle, al alcance y la vista del público. Estaba yo encandilada viendo todo lo que allí se ofrecía, cuando de pronto, el aire trajo consigo un nuevo aroma, esta vez: fresco, floral, embriagador y, voilà! allí estaba la floristería más bonita del mundo, y no por el local en sí, sino por el producto que vendían, exclusivamente rosas y productos derivados de la rosa, una locura!.
La tienda se llamaba "Au nom de la rose", (otro detalle que me fascinó por su guiño a la novela de Umberto Eco), más tarde descubrí que pertenecía a una importante cadena de floristerías, con más de 43
comercios repartidos por todo el Mundo, dos de ellos en España, concretamente en Barcelona.
El encanto del lugar, para mí, básicamente residía en como estaba expuesto el producto, las rosas, las velas, los perfumes... se presentaban cuidadosamente, de una forma elegante, con un aire romántico y fresco, muy vintage. Me encantó!, y claro, no me podía marchar sin llevarme un recuerdo, o al menos eso debió pensar mi marido, cuando me regaló algún que otro detalle, con la firme promesa de que pronto volveríamos de nuevo juntos a París.
Esta entrada participa en el mercadillo creativo de Creative Mindly



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